247. IMPOTENCIA
SILAS
“¡AAAHAHHHH! ¡TODO ES CULPA DE SU MAL TRABAJO, MALDIT4S ESCLAVAS! — ella rugía como una loca, jadeando y sudando.
Su magia asesina explotó y cortó la cabeza de varias desprevenidas en el cuarto.
Era una masacre, y en medio de todo eso estaban esos dos llantos.
Me había acuclillado al lado de la puerta, protegiéndome de su ataque.
Miré por la rendija, un impulso me llevaba a querer salvarlos.
Solo eran inocentes, no tenían la culpa de venir de un vientre tan podrido.
—¡Tráelos acá! ¡A