204. ESCENA ROMÁNTICA
NARRADORA
Rousse pudo aferrarse al saliente de una roca y salir al fin a la orilla.
Cargaba contra su cuerpo fornido a la pequeña hechicera.
Parecía un coala pegada a su pecho, temblando de frío.
—Aguanta, encenderé una fogata para que te calientes.
Le dijo moviendo la cabeza para escurrir toda el agua del cabello grisáceo.
Su ropa de cuero se sentía pesada, pero él no tenía frío, ni dolor por todas las magulladuras y raspones.
Cuando se inclinó a dejarla sobre el tronco de un árbol, Meridiana