201. EN BUSCA DE UNA BRUJA
VICTORIA
No sé cuánto tiempo me pasé con la cabeza abajo.
Pensando una y otra vez en lo que había sucedido.
Siempre he sido una mujer espontánea, reconozco que hasta mimada por la crianza relajada de mis padres.
Estaba acostumbrada a tomar lo que deseaba sin medir las consecuencias.
Era la primera vez que un hombre me rechazaba.
Incluso me acusó de usar los hechizos vampíricos de seducción que algunas de nuestra especie utilizaban para encantar a sus víctimas.
No le hice ninguna compulsión, sé