187. MI OTRA YO
SIGRID
—¿Qué es esto? Ay, no puede ser —bufé al mirar lo que había tomado en mi apuro.
Quería darme coscorrones a mí misma en la cabeza.
Eran los planos para armar un artefacto mágico que te permitía entrar en los sueños de alguien y dejarle mensajes, órdenes o incluso provocarle sus peores pesadillas.
—¿Qué hago con esto ahora, me cuelo en el sueño de Dave y lo fastidio un rato? —murmuré pensativa, pero luego lo descarté algo molesta.
Tanto esfuerzo para nada, me había dejado leer todos su