182. MI OBSEQUIO DE BODAS
CELINE
—¿A dónde vamos? —le pregunté a mi mate buscapleitos después de reñirle por la incómoda situación de hace un rato.
—No me gusta que Aldric te haya marginado tantos años —siseó sin soltarme la mano mientras caminábamos por el pasillo.
—Él tenía sus razones para odiar el reino oscuro, yo lo odiaba también —suspiré queriendo dejar atrás el pasado.
—Lo entiendo, pero eso no quiere decir que me agrade —se detuvo frente a mí, acariciando mi mejilla con su mano fría.
La intensidad de sus sentim