103. DE INCÓGNITO
VALERIA
El mar era algo mucho más extraordinario de lo que imaginaba.
Criada siempre sin salir de las manadas, dentro del Reino de los Hombres Lobos, nunca tendría acceso a esta vista interminable de agua que se fundía en el horizonte con la oscuridad del cielo.
La luna brillaba sobre nuestras cabezas, mientras el viento y la magia impulsaban las velas hacia el sitio que el artefacto había marcado en el mapa que trajo el Rey Vampiro.
Me coloqué un chal por encima de los hombros y salí al pequeñ