102. EMPRENDIENDO EL VIAJE
VALERIA
— Entonces ven, acércate a esta mesa – me llevó hasta una enorme mesa ovalada de mármol con un gigantesco mapa encima.
Algunas zonas estaban dibujadas y otras se mostraban opacas y ocultas.
— ¡Tráiganme la caja! – ordenó y le trajeron una pequeña caja de madera, me parecía conocida y cuando la abrió y me enseñó el contenido, reconocí la piedra que aquella vez toqué y por fingir, quemó mi mano.
— Es una piedra echa del Altar madre, el primero de todos, que está situado donde se encuentra