037. DESVISTIENDO AL REY
VALERIA
A penas me dio tiempo a reaccionar cuando me vi asaltada por los fríos y sexis labios del Rey.
Mi espalda chocó con el respaldar de madera, acorralada por completo entre su boca y el asiento.
Una mano áspera apretó mi nuca, incitándome a levantar más la cabeza, entregándome por completo a la caliente invasión de su lengua, cogiéndose mi boca hasta casi mi garganta.
Sentía esa sensación de flotar sin suficiente oxígeno llegando a mi cerebro, mi mandíbula dolía un poco y subí mis manos af