026. SEDUCCIÓN
ALDRIC
Ver a Valeria tan herida y vulnerable está haciendo que mi corazón se rompa y a la vez una ira desmedida crecía en mi interior.
“Él” luchaba por salir a consolarla, a lamer sus heridas, lo sentía escarbando en mi mente, intentando liberarse.
Estar al punto de perderla reforzó mis miedos, ella se puede ir de mi mundo en un instante, para nunca más regresar.
Miré a los presentes, un puñado de guerreros, dos mujeres desnudas abrazadas temblando en una esquina, una esclava mutilada y la otra