LUCIEN
Intenté quitarlas, pero estas se apretaban cada vez más.
Me estaba desesperando y no sabía lo que pasaba. Victoria parecía estar dormida, supongo que no está consciente de lo que pasa a su alrededor.
—Victoria, mi Reina, debes escucharme, por favor, despierta.
Saqué mis garras listas para cortar las enredaderas, pero algo me decía que no lo hiciera.
Una brisa comenzó a soplar fuerte desde afuera y un resplandor iluminaba cada parte oscura de la habitación.
Cuando giré en dire