Perla
Con suavidad separo mis labios para recibir los de él, quien no duda en entrelazar sus labios a lo míos. Nerviosa, pero sintiendo mi corazón acelerado decido imitar los movimientos de sus tersos labios.
Un momento después siento como sus manos bajan a mi cintura y me estrecha con sutileza a su cuerpo. Sin pensarlo suelto el trozo de sandia y me aferro al cuello de su camisa, para besarlo mejor. Y sin darme cuenta sigo su sincronía, sintiendo el sabor de la sandia entre su boca y los expe