Perla
Lo miro fijamente, ya más aliviada.
—Yo solo venía a saber si todo salió bien —explico—. Te dejaré descansar. Nos vemos más tarde —sin apartar mis ojos de los de él, retrocedo un paso.
—¿Y tu? —inquiere—. ¿Almorzaste?, ¿te sentiste cómoda en el viaje de calabria a sicilia? —pregunta interesado—. Aunque es muy corto
Afirmo una sola vez.
—Si, señor —respondo, con una suave sonrisa—. Silicia es muy hermosa, al igual que calabria —le confieso entusiasmada.
Aunque el no lo crea y yo no lo ex