—¡Eso es mentira! ¡No hay forma de que sea alérgico a los rollos de canela! —discutió Merrisa—. ¡Lo he visto comer rollos de canela varias veces! ¡Debe ser una trampa de esta desgraciada!
—¿Debo creer tu informe o el informe médico? ¿Y estás acusando a los organizadores de la competencia de coludirse con los participantes? —preguntó el gerente con frialdad, silenciando su argumento con una mirada fulminante.
—E-Eso no es lo que quise decir. Solo estaba preocupada por mi compañero de equipo —bal