Mundo ficciónIniciar sesiónLos hermanos rieron juntos, sus voces resonando por la sala de estar.
En el segundo piso, Sandra se quedó completamente inmóvil.
Su rostro estaba pálido.
Sus dedos se aferraban con fuerza a la barandilla, los nudillos blanqueados.
Una leve inquietud se enroscaba en su pecho, apret







