Capítulo 52
Después de la reunión con la señorita Shera, que transcurrió sin contratiempos a pesar del caos provocado por Damian, Elena decidió sentarse un rato en un pequeño restaurante no muy lejos de la cafetería anterior. El lugar era tranquilo, la música suave, y el aroma del café mezclado con vainilla calmaba su mente nublada.
Se sentó en un rincón, mirando fijamente por la ventana. Su mano removía el té de jazmín sin verdadera intención de beberlo. Su mente seguía regresando al rostro su