Capítulo 17 – Gracias, señor Nathan
Elena abrió los ojos lentamente. Su visión aún estaba borrosa, pero podía percibir la brillante luz blanca de la lámpara del hospital. La cabeza todavía le pesaba, aunque al menos podía respirar con mayor facilidad.
Cuando recuperó la conciencia por completo, vio la figura sentada en la silla junto a su cama: Nathan.
Él la observaba con una expresión difícil de descifrar, sus ojos afilados, pero sin mostrar ninguna emoción evidente.
—Elena —habló finalmente N