Cuando Duncan escuchó atentamente toda la historia de Rosalie, sintió como si un rayo hubiera golpeado su corazón, dejándolo momentáneamente sin palabras. La culpa cayó sobre él como una avalancha despiadada, inundándolo con el peso de sus pensamientos y actitudes groseras hacia ella. Cada palabra que pronunciaba resonaba en su mente, revelando una historia de sufrimiento y lucha que él jamás había imaginado. Ahora todo tenía sentido, y se dio cuenta de lo equivocado que había sido juzgarla sin