Él tocó ligeramente el rostro de Rosalie, y aunque ella sabía que él se sentía culpable por lo que había dicho, ella había comprendido perfectamente su sentimiento. Sus dedos deslizaron suavemente por la piel de ella, trazando el contorno de sus mejillas, como si quisiera borrar todas las palabras dichas bajo el peso de la desesperación. Sus miradas se encontraron, revelando una conexión profunda e irrompible, forjada en las pruebas que enfrentaron juntos a lo largo de los años.
Rosalie, por su