CAPÍTULO 43: MAÑANA NO ME VOY A ACORDAR
Siento que el mundo da vueltas a mi alrededor. No soy yo la que se tambalea, es todo lo demás. Los ojos se me entrecierran, me siento adormecida y al mismo tiempo no quiero dormir. Mi mente está anestesiada del dolor, de la confusión de lo que pasó, de todo, menos del hecho de que estoy sentada en el asiento del copiloto de Alexander Blackwood.
La sensación del auto deteniéndose me hace reincorporarme en mi asiento. No reconozco el estacionamiento donde e