Belén tomó su laptop y empezó a escribir, mientras las niñas dormían al cuidado de la enfermera en el cuarto. Las luces tenues del estudio iluminaban suavemente su rostro. Fabián entró con un café en sus manos, se sentó a su lado y le explicó despacio que ya estaban listos los planos de su casa con habitaciones juntas para sus hijas.
—Nuestro cuarto estará del otro lado, elaborado con materiales que nos brindarán un cuarto totalmente insonorizado, pero con monitores de las cámaras de la entra