Extra
Cuando regresaron a casa, Lauren se dirigió a la habitación de Jake. Al abrir la puerta, lo encontró sentado en su escritorio, rodeado de libros, hojas de apuntes y su computadora portátil, tecleando frenéticamente.
—Jake —lo llamó suavemente—. ¿Tienes un momento?
Él levantó la vista, con una expresión de agotamiento en su rostro.
—Lauren. Estoy un poco ocupado ahora, ¿puedes darme un momento? —soltó, volviendo a concentrarse en la pantalla.
Lauren se acercó y se apoyó en el marco d