Extra
Jake observaba distraídamente la pantalla de su computadora portátil, la mirada perdida entre los gráficos y las hojas de cálculo que llenaban la interfaz. A su lado, Katherine tecleaba con determinación, sus dedos danzando sobre el teclado mientras revisaba los diseños para su último proyecto. El silencio entre ellos se había vuelto cada vez más tenso en las últimas semanas, la presión de los estudios y las incertidumbres sobre el futuro pesando sobre sus hombros.
—¿Jake? ¿Estás bien?