Extra
Jake respiró hondo, sintiendo cómo la tensión en su cuerpo aumentaba. En ese preciso momento, él pensó en su hermana. Así que la llamó.
—Jake, ¿estás bien? —preguntó Lauren al descolgar.
—No, no estoy bien —respondió Jake, su voz cargada de frustración—. Mamá está aquí, pidiéndome dinero. ¡No sé qué hacer! ¿Cómo demonios supo dónde estudio?
Lauren se quedó en silencio por un momento, procesando lo que su hermano le había contado. Su indignación creció al escuchar sobre la aparición