En la mañana decidió hacerlo. Lauren en ese momento se preparaba para desayunar junto a su pequeño pero ver que Alexander la llamaba tan temprano, hizo saltar su corazón y le hizo dudar si la llamada era por trabajo o algo más.
Finalmente, escuchó la voz familiar de Lauren al otro lado de la línea.
—Alexander —pronunció ella, un poco sorprendida —. ¿Por qué me estás llamando?
Él se quedó en silencio unos segundos. Ya lo invadía un poco el arrepentimiento, pero en medio del accionar no había r