Alexander miró su reloj por enésima vez mientras esperaba en el café. La ansiedad lo envolvía a medida que los minutos pasaban. ¿Dónde estaría Lauren? Se preguntó, sintiendo que cada segundo se convertía en una eternidad. La conversación que había imaginado en su mente se esfumaba lentamente, dejando solo un vacío en su interior.
Finalmente, después de esperar más de media hora, decidió que ya era suficiente.
Se levantó, sintiendo que la decepción lo inundaba. Se dirigió hacia la salida, sinti