Sentí un alivio inmenso cuando abandonaron la oficina, así que tome asiento y espere el interrogatorio que vendría de parte de mis padres.
—Sabíamos que el niño no era de Javier cuando lo vimos, ¿ahora que vas a hacer?
—Iré de viaje a buscar a su padre —¿estás preparada para su reacción? ¿O ya sabe de la existencia del Manuel?
—eso te lo contaré a mi regreso, ahora me voy, salí de la oficina directo al aeropuerto porque mi vuelo salía en dos horas, estaba feliz porque era libre… Abordé el avió