Nuestra casa
Estaba dormido cuando escuché el llanto de un bebé; eso me hizo despertar exaltado y era mi hijo que se había despertado, pero su madre estaba profundamente dormida. Así que lo tomé, me lo coloqué en el pecho mientras daba pequeñas palmaditas en su espalda; eso poco a poco lo fue calmando y se durmió. Debe haber sido muy difícil para ella cuidar a nuestro hijo estando sola.

—Como siempre, desperté a las 6 de la mañana, que era cuando mi bebé solía llorar por comida, pero me sorprendí al notar
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