Daniela levantó ambas manos y las puso contra su pecho, empujándolo para apartarlo.
—No hagas esto...
—¿No hago qué?
Nicolás se dio la vuelta y la acorraló contra la encimera de la cocina, presionándola con su cuerpo.
El torso firme y erguido del hombre la presionaba intensamente, creando una atmósfera cargada de sensualidad.
Daniela no sabía qué le pasaba. Antes él había sido frío y distante, pero ahora se mostraba tan atrevido y directo. ¿Qué pretendía?
Su novia era Jessica, mañana tenía que i