Capítulo 830
Daniela no quería preocupar a sus padres, así que esbozó una sonrisa.

—Entendido, mamá.

—Así me gusta. Vamos a comer.

En ese momento, alguien se acercó.

—Daniela.

Daniela levantó la mirada. Era Ronaldo Altamirano, hijo de amigos de la familia.

Ronaldo, de tipo educado y refinado, saludó primero.

—Daniela, Yazareth, qué coincidencia. ¿También vienen a cenar aquí?

Yazareth asintió.

—Sí. Ronaldo, ¿vienes con tus padres?

Ronaldo señaló hacia adelante.

—Yazareth, vine con mi madre. Está allí adelante
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP