Mateo dio media vuelta y se marchó.
Luciana se despidió de Valentina con un gesto de la mano.
—Valentina, me voy.
Luego corrió tras Mateo.
—¡Mateo, espérame!
—Héctor, yo también me retiro —dijo Irina, siguiendo a la pareja.
Sofía miró a Valentina con curiosidad.
—Mami, ¿por qué papá se fue con esa señora mala? No me gusta esa señora mala, ella te hace daño.
Valentina miró hacia la dirección por donde habían desaparecido Mateo y Luciana, y sonrió con dulzura.
—Sofía, los asuntos de los adultos so