Luciana se sintió completamente humillada. Y lo peor es que habían sido Héctor y Nadia quienes la habían puesto en evidencia.
Ahora todas las miradas estaban sobre ella. Algunos la observaban con burla, otros con desprecio, algunos con lástima... había de todo un poco.
En un instante había pasado de estar en la cima gracias a su título de hija de los Celemín, a caer estrepitosamente al vacío.
¡Su posición privilegiada se había desmoronado! ¿Cómo había podido suceder algo así?
La rabia la consumí