Quería estrechar entre sus brazos a esta madre e hija, a Valentina y Sofía.
Pero ahora existía la posibilidad de que Sofía fuera realmente su hija biológica. Este pensamiento lo hacía sentir eufórico y emocionado.
Mateo se acercó: —Sofía~
Sofía giró la cabeza para mirar a Mateo y corrió inmediatamente a sus brazos: —¡Tío guapo!
Mateo le dio un beso: —¡Ven, deja que el tío guapo te abrace!
Mateo sostuvo a Sofía en sus fuertes brazos y discretamente levantó la mano para arrancar un cabello de la p