Quería aliviar la tensión del momento.
Mateo la observaba con los ojos entrecerrados, mientras una sonrisa juguetona se dibujaba en sus labios. —¿Ayudarme?
Él estaba bajo los efectos de una droga y ella quería ayudarlo.
Ella se sintió incómoda.
Se enrojeció al instante y agitó las manos, nerviosa. —No me refiero a ese tipo de ayuda. Existen otras formas.
—¿Ah, sí? —Mateo arqueó una ceja, era muy gracioso verla tan nerviosa tratando de explicarse.— ¿Y cómo qué otras formas serían?
Valentina suspi