Ángel cayó al suelo, Valentina presionó su herida. —Aguanta un poco, te voy a poner agujas inmediatamente.
Valentina realmente no había imaginado que Ángel se interpondría para recibir la puñalada por ella, esto era algo que jamás hubiera esperado.
Ángel negó con la cabeza, sabía que ya era demasiado tarde, su vida había llegado a su fin.
Ángel miró a Valentina con culpa y arrepentimiento, tenía muchas cosas que quería decir, pero cuando abrió la boca, solo emitió un sonido ronco e ininteligible