Catalina quería darle una fuerte bofetada a Valentina.
Pero no lo consiguió, porque una mano grande apareció y sujetó su muñeca, deteniéndola.
Catalina levantó la mirada y vio a Héctor.
Héctor estaba de pie frente a Valentina, interceptando la bofetada.
El rostro de Catalina cambió. No esperaba que Héctor protegiera a Valentina.
Según sabía, Héctor y Valentina no habían tenido mucho contacto, y ahora Luciana era la hija de Héctor. Con Luciana postrada en la cama, lo lógico sería que Héctor no de