Ángel hizo la llamada. Una sonrisa de satisfacción cruzó el rostro de Catalina.
Su hija finalmente había llegado a este punto y estaba a punto de despegar.
Catalina salió, y Marcela, Dana, Fabio y Renata la miraron nerviosamente. Marcela preguntó: —¿Ángel tomó una decisión?
Catalina asintió: —Sí, está haciendo la llamada ahora.
Marcela golpeó emocionada el suelo con su bastón: —Bien, muy bien.
Dana seguía confundida: —Abuela, ¿a quién están llamando?
—Dana, no preguntes los detalles. Solo necesi