La expresión de Mateo se suavizó un poco.
—Me gusta mucho este bolso —dijo Daniela—. Para mostrar mi agradecimiento, invito a Luciana a mi casa mañana.
Daniela estaba invitando a Luciana a visitar a los Cruz. Mateo asintió: —Perfecto.
Mateo se marchó y poco después regresó Valentina: —Daniela, ¿me esperaste mucho?
Daniela sonrió tomándola de la mano: —Justo iba a buscarte.
—Daniela, vámonos ya. Tengo hambre, vamos a la calle de los puestos de comida.
—Bueno, yo pago.
Valentina inmediatamente det