—Mateo. —La voz de Luciana se escuchó a su lado. —Como de todos modos no te gusta Valentina y se divorciarán tarde o temprano, ahora que ella ha encontrado su propia felicidad, y nada menos que con Luis, a quien tantas señoritas de buena familia no han podido conquistar, deberíamos felicitarla, ¿no crees, Mateo?
La mirada fría de Mateo vaciló por un momento.
Entonces, otros jóvenes trajeron el pastel con las velas encendidas:
—Ahora que el cumpleañero sople las velas.
Luis las apagó y empezó a c