Luis terminó de firmar y al levantar la vista vio a Sara. Su mirada se detuvo un momento.
Hoy Sara había llegado con un abrigo negro, pero ahora que se lo quitó dejó ver la ropa que traía debajo: un vestido negro entallado y lo más importante, medias negras.
Sus piernas eran hermosísimas, largas y rectas. Ahora con las medias negras llamaban muchísimo la atención, en sus pies unos tacones de aguja. Con solo quedarse ahí parada leyendo resaltaba su figura perfecta y curvilínea.
Luis tenía muy bue