—Está bien que no lo hayas olvidado, entonces nos vemos esta noche —dijo Ronaldo.
Después de colgar el teléfono, Nicolás miró a Daniela.
—¿Esta noche tienes una cita con Ronaldo?
Daniela asintió.
—Así es, hoy en la escuela vi a Ronaldo. Pude entrar a la Universidad Nacional gracias a la ayuda de Ronaldo, así que esta noche quiero invitarlo a cenar para mostrarle mi agradecimiento.
Nicolás sabía que Daniela no tenía otros sentimientos hacia Ronaldo, pero era obvio que a Ronaldo sí le gustaba Daniela.
En su círculo social, pequeñas princesas como Daniela siempre habían sido objeto de disputa para matrimonios entre familias.
Nicolás no se interpuso. Daniela era una persona, no un juguete, tenía su propio espacio privado y también tendría su propia vida social.
Aunque algunas interacciones con el sexo opuesto le disgustaran mucho a Nicolás, el amor era tolerancia y comprensión, él quería estar con Daniela por mucho, mucho tiempo.
—¿Te molestaría que hubiera una persona más esta noche?
La p