Capítulo 153 —Su princesa
Narrador:
Los años no pasaron en silencio. Pasaron rompiendo huesos, marcando cicatrices, cobrándose deudas y sembrando respeto.
Román y Dominic no solo sobrevivieron al mundo de Gandini: lo aprendieron.
Aprendieron a moverse sin hacer ruido. Aprendieron a negociar sin ceder. Aprendieron a disparar sin temblar.
Y lo más peligroso de todo: aprendieron a pensar.
Para cuando Román cumplió dieciocho, ya no era “el chico del club”, ni “el protegido”, ni “la promesa”. Era una