Pov Aria
Este hombre no se calla jamás, por más que uno le suplique. Es terco, insoportable.
—Señor Johnson, lo siento mucho —intenté explicarme—. Usted sabe que esto nunca había pasado antes. No es mi culpa… tengo muchas cosas que atender ahora mismo. También sabe que mi madre está enferma, tengo que pagar sus cuentas del hospital y—
—¿Crees que eso me importa? —me interrumpió con frialdad—. Eso es asunto tuyo y de tu familia. Yo quiero mi dinero.
Hizo una pausa y luego sentenció:
—En resumen