Mundo ficciónIniciar sesiónLa niebla densa del gas anestésico inundaba la cava de vinos, creando un escenario fantasmal donde las siluetas se movían como sombras en un sueño febril.
Iván se mantenía en pie a duras penas, filtrando el aire a través de la manga de su esmoquin, mientras observaba a los hombres de Thorne desplomarse uno a uno, vencidos por el sistema de defensa que Henry había activado en un último acto de genialidad.
Alister Thorne, de rodillas y luchando contra la inconsciencia, soltó el de







