Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer en los Everglades no trajo la claridad esperada, sino una bruma espesa y grisácea que se arrastraba sobre el agua estancada como un sudario.
El aire, cargado de una humedad que se pegaba a la piel como una advertencia, parecía querer ocultar los secretos de la noche anterior.
Elena no había pegado el ojo en toda la madrugada, el contacto físico con Henry, la calidez de su mano enguantada sobre su boca y, sobre todo, la visión de aqu







