Capítulo 8
El regreso del Tigre
Abigail, con una calma que nunca la había caracterizado, se levantó de la mesa y dejó a su madre allí, antes de terminar de irse, se regresó:
—Ya no soy el mismo de antes madre, eso debes respetarlo, la mujer que amo y que más amé, se llama Annabella, es momento de que haga las cosas de la forma correcta.
—Pero ¡nunca olvides que fue ella la que decepcionó a toda la familia! ¡Principalmente a ti, al acostarse con otro hombre en tu cama! —grito fúrica y alterada l