— ¡¿Que estás esperando?! ¡Date prisa y trae eso acá! — Decía Khristeen molesta al hombre a distancia que llevaba un barril de gasolina.
— ¡Estás loca! ¡Estás completamente desquiciada! ¡Déjame ir! ¡Suéltame! — Gritaba Samantha en pánico sin dejar de forcejear.
¡PAM!
Un disparo proveniente de la entrada dio justo en la cabeza del hombre a distancia el cual cayó de inmediato desangrándose y con una herida letal, el barril de gasolina se fue rod