— Cariño espera. — Decía Leonard con un tono pacífico en su voz mientras seguía a Samantha.
— ¡No me sigas déjame en paz Leonard! Me iré de aquí sin ti, prefiero vivir en la calle que a tu lado.
— No exageres niña hermosa, sabes que no es lo que quieres.
Samantha en ese instante se detuvo volviendo a ver atrás al hombre que iba caminando lentamente hacía ella.
— ¡Te daré una última oportunidad! ¿Dime dónde están las cosas mías, de mi padre y hermano? ¿Dónde fue que has escondido todas nuest