Mundo ficciónIniciar sesiónEl frío del mármol blanco del ala médica de la mansión fue lo primero que devolvió a Helena a la realidad.
Abrió los ojos con lentitud, sintiendo la cabeza pesada y un persistente sabor amargo en la garganta. Lo primero que buscó su mano, por puro instinto de supervivencia, fue su vientre.
— El bebé está bien, Helena. Tranquila. El médico dice que solo fue una crisis de estrés, un síncope p







