Damon
Estoy sorprendido por el nivel de control que tengo.
Y es que no sé cómo he hecho para contenerme al verla desnuda en esa ducha y no saltar sobre ella para hacerla mía.
Ver su piel de porcelana delicada, la curvatura de cada parte de su cuerpo, y esos senos redondos y firmes que me hacen relamer los labios… ¡Dios! Me puse duro solo de contemplarla.
Pero sé que no puedo tocarla, no ahora. Ella no puede darse cuenta de que soy yo de nuevo, porque si Zara lo descubre, los demás también lo ha