Veo mi vida pasar frente a mis ojos. Me quedo paralizada del miedo, porque sé que esa bestia que me está mirando desde la oscuridad va a matarme.
Su gruñido hace vibrar cada hueso de mi cuerpo, estoy temblando y ni siquiera tengo idea de hacia dónde ir.
Doy un paso hacia atrás, y luego otro. Los ojos no se mueven de ahí, pero sé que brincará sobre mí en cualquier segundo.
Retrocedo una vez más y entonces la bestia se asoma. La oscuridad del bosque me impide ver bien sus rasgos, aunque eso me im